—Usted no se preocupe, yo adoro cuidar de Victoria —comentó Elsa, animada.
Ella estaba despidiendo a Mónica en la entrada de su departamento, porque iba a tener una cita con su jefe, Rafael Rowling. Al final tuvo que aceptar por tanta insistencia.
—Recuerda que debe tomar su medicina a las ocho, queremos que se le quite esa gripe lo antes posible —indicó, sacando la llave.
—Por cierto, te queda muy bien la ropa que te escogí —La halagó su niñera, detallando cada parte.
Mónica llevaba puesto