Tan pronto arribaron a Houston se dirigieron sin perder tiempo al hospital, hallaron a Walter acostado en una cama con una pierna levantada y enyesada, una pequeña venda en la frente cubriendo un raspón y demacrado por el susto, el mal momento y la molestia de haber importunado la luna de miel de Waylon.
— ¡Papá! Por todos los cielos, ¡Te ves terrible! — Waylon se acercó apresuradamente para tomar su mano y observarlo por todas partes analizando los vendajes y la pierna inmovilizada.
— Pues, ¡G