— Hola, ¿Cómo vas con los pasteles? — El móvil de Lara volvió a la vida con un mensaje de texto.
La rubia leyó y sintió cómo se le arrebolaban las mejillas.
« ¿Hasta ahora preguntas? »
— ¡Los pasteles van con muchas nueces! — Tecleó de vuelta mientras respiraba profundo y se terminaba su trago. La empleada les había traído un vino rosado para pasar el sabor de las pruebas, y Ashley continuaba revisando las listas interminables de los preparativos para la boda.
Waylon leyó el mensaje y enarcó un