La rubia salió de la pastelería y divisó el auto de Ashley arrancar e irse por la avenida, pero justo cuando buscaba con la mirada al chofer de Waylon alguien la tomó con brusquedad por el brazo.
Ahogó un grito cuándo vio de quién se trataba.
— Hola, cariño ¿Cómo vas con los preparativos de tu boda? — Esa voz inconfundible le hizo sentir náuseas.
— ¿Rowdy? Qué haces aquí, deberías estar con Ashley — La voz le temblaba, e intentó sacudirse el brazo para zafarse de su agarre, pero él seguía sujetá