Dos días después, Waylon recibió una llamada del hospital, él se había levantado temprano para llevarle algo de ropa limpia a Lara y el desayuno recién hecho de manos de Susan cuando su móvil rompió el silencio.
— ¿Aló, cariño?
— Waylon, tengo buenas noticias, el doctor Davis va a permitirnos trasladar a Teo hasta una habitación normal, ¡Ya no estará más en cuidados intensivos! — Le dijo con la voz cargada de emoción.
El hombre se llevó la mano al pecho y respiró profundamente.
— ¡Eso es maravi