NATHANIEL STORM
Durante minutos, permanecí detrás de la puerta entreabierta de mi habitación, escuchando los movimientos de Sarah.
Tras lo sucedido en el hospital, no supe qué decir o hacer para aliviar la carga que pudiera estar oprimiendo su corazón en ese momento.
Lo único que sé es que este será el peor momento para estar haciendo otra cosa.
Pero, tras un instante más de vacilación, el horrible olor que desprendía me recordó que debía lavarme.
Rápidamente me metí en la ducha. Allí me di cue