Lucas
— Señor, por qué no habla cuando esté un poco más tranquilo...— me dice Octavio, prácticamente persiguiéndome mientras yo camino de un lado a otro de la casa, gritando y apurando a que todo el mundo haga, cualquier cosa. Cuando la realidad es que no puedo controlar nada.
Me mata solamente la idea de que ella realmente haya sido un espía, ni siquiera me puedo detener a pensarlo, así que simplemente camino como un imbécil de un lado para el otro.
Ella me está investigando. Me sedujo en