Dalila
¡Había pasado justo lo que no quería!
Me lamentaba tarde ahora de no haber destruido ese estúpido celular. Realmente no significaba nada para mí, y ahora… jugaba todo en mi contra. Habíamos discutido y, le había hablado con honestidad, pero él no quería oírme, y no cuando no hay voluntad, no hay nada que se pueda hacer.
Le había pedido que se colocara en mi lugar, le había preguntado nuevamente por qué nunca me buscó… y estuve a muy poco de contarle del aborto, pero él salió como un v