Dalila
— Vaya, vaya, pero miren quién está aquí… ¿Acaso no es mi querida hermana? Aquella que no contesta mis llamadas y no me presta la menor atención aún cuando yo me he comportado de muy buena manera con ella. ¿O me equivoco?— me dice Claudia en cuanto me ve.
Demasiado para mi momento de felicidad.
Había llegado a los Hamptons con mucha emoción, el lugar era tremendamente elegante y francamente, yo me sentí insegura… como si esto no fuera mi lugar, como si yo no tuviera derecho de estar aq