Lucas
Dicen por ahí que se atrae más moscas con miel que con vinagre, y me costaba mucho entenderlo y sobre todo aplicarlo a mi vida. Pero me parecía que valía la pena intentarlo.
Por supuesto que Octavio tenía razón. Odiaba que tuviera razón, pero como tal como entendí era mejor intentar entender a mi esposa, comprender lo que ella había pasado y ponerme en su lugar, y sin duda las cosas estaban resultando mucho mejor.
No solo había mejorado su ánimo, sino que poco a poco habíamos empezado