Dalila
Hace ya unos años
No podía creerlo. Hacía ya un tiempo había tenido el testamento donde mi padre dejaba todo en mis manos, pude haberlo presentado, pero finalmente prometí no hacerlo. Y ahora me sucedía esto.
No podía evitarlo, solo me queda hablar con mi hermana y convencerla, aunque ella nunca había sido la persona que me escuchara más.
—Hermanita, tienes que hacerlo por el bien de todos... —decía Claudia con su eterna pose de superioridad.
—¡Querrás decir por el bien tuyo! ¡No