Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: Mariana
Lugar: Mansión AnchorenaDespertar fue como emerger de un pantano, mis párpados pesaban toneladas y mi cuerpo se sentía adolorido, como si hubiera corrido un maratón con un jugador de sumo, en sueños.
El primer sentido que volvió fue el olfato, olía a madera y cítricos. Ese aroma familiar que mi cerebro asociaba instantáneamente con seguridad... y con peligro, por cierta persona.
Luego, el tacto. Mi mano izquierda estaba entumecida, atrapada bajo algo cálido y pesado.
Abrí los ojos con dificultad, parpadeando ante la luz grisácea del amanecer que se c







