POV: Elías
La primera semana del tratamiento de Mariana transcurrió en una bruma de preocupación constante y rutinas estrictas.
A los tres días de haberla confinado en la suite, George Evans llegó a la mansión para mi revisión cardiológica integral. Me senté en la cama de mi habitación temporal, sin camisa, mientras él deslizaba el transductor del ecocardiógrafo portátil sobre mi pecho, observando las ondas en la pantalla de su equipo.
El silencio del médico me ponía los nervios de punta. Yo me