POV: Mariana
El llanto de Matías, tan puro y desgarrador, actuó como un bálsamo extraño para todos los presentes. Tras su confesión, tras haber soltado el peso de la ausencia de su madre, el ambiente en el salón no se volvió sombrío, sino que pareció aligerarse, como si una tormenta contenida finalmente hubiera dejado caer su lluvia para limpiar el aire.
Caterina, con los ojos aún rojos pero con una sonrisa llena de infinita ternura, se acercó y besó la frente del niño, mientras Elías le acaric