Pasaba el tiempo y Mikhail lo sentía cada vez más lento. Su preciosa esposa ya tenía ocho meses de embarazo, no había podido rescatarla.
Dos intentos de rescates fallidos en los cuales sus esperanzas de caían, pero lucharía hasta el fin; por ella y por su hijo.
Roger no estaba diferente, la ira y la preocupación no se habían alejado de él, lo único que quería hacer en cuanto encontrará a la estúpida de Alicia la mataría... Pero a besos, luego de unos buenos azotes por ponerse en peligro. Querí