Evanora la reconoció al instante, ella era la mujer que les tendió la trampa, la hermanastra de Marcel, Nicolle Turner. A palabras de su hermana, era una mujer tan superficial y frívola. Jamás quiso a Reyna y ahora lo podía comprobar.
Cuando ella posó sus ojos sobre Evanora, creyendo que se trataba de Reyna.
—¡¿Qué hace esta zorra aquí?! —la apuntó con el dedo.
Evanora tuvo que contener la rabia.
—¡Marcel, esta zorra no puede estar aquí, recuerda cómo te engañó! —exclamó Nicolle, fingiendo