La alarma del despertador no pudo contra los nervios de Evanora, durmió bien, sin embargo, se despertó demasiado temprano, con dolor de cabeza al recordar las palabras que me dijo Nicolle, ella era una mala persona.
Se metió a la ducha, se puso unos de los tantos trajes bien recatados de su hermana, aunque al final, se desabotonó tres ojales más, pensó que eso le daría un toque extra de su buen gusto, luego se dirigió a la habitación de sus sobrinos, en donde Ángela les daba el biberón.
—Buen