Capítulo 58.- Necesito que me ayudes.
Con cada palabra que sale de mi boca veo como su ceño se frunce y hay momentos en lo que intenta interrumpirme, pero lo evito. Si dejo que lo haga no voy a poder seguir con mi loco relato.
Al cabo de media hora ya le he contado todo, incluso lo mucho que me dolió haber terminado con Mauricio como lo hice.
Como era de esperar, se negaba a que cometiera esa locura, pero ya no se podía hacer nada. Todo el proceso ya estaba en marcha y no podía retractarme.
Lo único que le pedí fue que no le come