Capítulo 34. ¿Una cena? ¿Aquí?
Al llegar me sorprendí bastante ya que en realidad no se trataba de un restaurante con luces y carteles luminosos, al contrario nos encontrábamos frente a una enorme mansión donde un portón negro de hierro se abría paso para que podamos recorrer el corto sendero de entrada.
El lugar era hermoso, contaba con un bello jardín delantero muy bien conservado y con luces tenues que iluminaban pequeños sectores del mismo. La mansión era de color blanca con detalles en negro, como las ventanas y las pu