En el juego del ajedrez, la reina es una maldita.
Amelia
El silencio se siente espeso a nuestro alrededor, pero a mano de Sebastián se siente tan cálida. ¿Esto es lo que deseo? Un silencio ensordecedor acompañado de la calidez de su tacto. La imponencia del exterior del edificio de ladrillos, en el corazón de Mayfair, se extiende hasta su interior. Todo cuando miro, exclama lujo, poder. Contengo la respiración al entrar en el ascensor, Sebastián parece notarlo, porque me sujeta con mayor fuerza