Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl deseo eclipsa por completo a la cordura.
Sebastián
El sonido fuerte de mi respiración es lo único que rompe el silencio que me envuelve. Mi oficina, pulcra e impecable ahora es un tiradero. Sigo sin creer en las exigencias de esa demente. Pero se equivoca si cree que ganó algo al venir hasta aquí con sus amenazas.
—Elena —grito y al instante la puerta se abre.
Mi asistente







