Toma mi vida y vive por los dos.
Sebastián
La espera se vuelve una tortura a pesar de que solo han pasado unos cuantos minutos, la impotencia no saber qué es lo que está pasando con Amelia me vuelve loco. En más de una ocasión me levanto de la silla metálica con la intensión de ir a exigir que me den información, no obstante, vuelvo a tomar asiento incapaz de hacer cualquier cosa que ponga en riesgo la vida de mi mujer.
Haciendo de lado la angustia y el miedo de perderla, y además porque necesit