El fuego purifica mi rencor
Sebastián
Observo el arma sobre la mesa como si fuera una carga demasiado pesada. He firmado cientos de contratos, he tomado decisiones importantes, ha acabado con mis competidores con solo pronunciar una palabra, sin embargo, aquí estoy, sintiendo náuseas al imaginarme usando esa arma en contra de alguien más. No soy un asesino, jamás he usado una de estas cosas, pero por Max estoy dispuesto a sacrificar mi alma.
Ethan entra en el despacho y se queda viéndome por al