Eres de verdad o solo una mentira más
Gabriel
Me quedo congelado como si estuviera en medio de una comedia muda y todo transcurriera en cámara lenta. El teléfono se me escapa de la mano y hace un sonido seco al impactar contra el piso de madera. Me niego a pensar que mis amigos tienen razón, pero las pruebas están sobre la mesa, no hay nada más que pensar.
Entonces todo lo de ayer no significó nada para ella. No entiendo por qué me llamó de un hotel en donde nunca estuvo registrada, pero fue ahí donde la pasé a recoger y donde la dejé luego, ¿acaso me dio un nombre falso? Eso significa que realmente no sé quién es ella y ahora ni siquiera importa si contrato a un detective para que la localice, su nombre no existe, jamás podría encontrarla.
—¡Maldición! —grito al tiempo que arrojo las cosas que tengo en las manos contra el cristal.
Las persianas se agitan bruscamente por el impacto. Mis amigos entran corriendo y se quedan paralizados en la puerta al ver el estado en el que me encuent