Aurora sonríe al escuchar la voz de su amigo, sabiendo que está yendo a visitarla.
— Edu, no puedo creerlo, dijiste que ibas a Francia, ¿cambiaste de opinión?
— Claro que no, iré a Italia y luego regresaré a casa, tuve algunos problemas con mi padre y preferí no ir ahora. — Eduardo habla y Aurora suspira.
— Él todavía quiere que ocupes su lugar, ¿verdad? — Pregunta mientras entra en su habitación y se tira en la cama.
— Eso es lo que siempre ha querido, mon chéri, pero no hablemos de mí, hablem