Capítulo 53: No hay vuelta atrás.
Cuando finalmente Cassandra regresó a su habitación esa noche, sintiéndose exhausta, se encontró con una… sorpresita.
En su cama, había una sensual lencería color violeta, acompañada de una nota de Angelo que le ordenaba que la utilizara.
Cassandra exhaló, sintiendo una mezcla de frustración, pero también… ¿Deseo?
En su mente recordó el viaje en la limusina. Ella lo mordió, lo hizo sangrar, pero… Él no arremetió violentamente contra ella.
—Maldito meticuloso —murmuró para sí misma, dándos