—Sí —respondió Angelo sin siquiera dudarlo.
—¿Y sobre qué hablaron?, sé que piensas que no debería meterme porque estoy sensible por mi embarazo, pero Angelo, me preocupo mucho por… —la mujer rubia hizo una pequeña pausa, dándose cuenta que estaba a punto de decirle algo bastante atrevido e insinuante.
Ella no pudo evitar sentir un calor subirle a las mejillas, de inmediato, volvió a ver hacia atrás a las gemelas.
—¡No! ¡Lo haces mal Clarita, mira mi boca! —decía Cristal intentando enseñ