Capítulo 162: Suya, solamente suya.
✧✧✧ Esa tarde en la ciudad. ✧✧✧
—Estoy a nada de abandonarte en este puto plan, Marco —habló fríamente, Harold, sus ojos fijos en la copa sobre su mesa.
El sonido de la música en el bar de ese Club exclusivo, a un ritmo relajante que contrastaba con la ansiedad y molestia que sentía creciente en su pecho.
En las afueras del sector de la mesa vip, hombres de Marco Fiorentino haciendo guardia.
—¿Piensas huir? ¡No seas idiota!, sigues conmigo o te hundo en la cárcel. No sólo recibirás una