La llamada se cortó. Stacy estaba sentada en su escritorio con el teléfono en la mano. Le temblaban las manos. La vista se le nubló. Una voz desconocida. Alguien que la había estado observando desde el principio decidió que, al estar tan cerca del peligro, rompió su rutina.
Se quedó mirando el teléfono unos segundos. Luego cogió su libreta y la abrió para ver si encontraba algún rastro.
Después, volvió a mirar el teléfono. Su mente procesó la información. Un pensamiento se abrió paso entre todo