Al día siguiente siendo solo la 5 am horario de Alemania recibí una llamada de uno de mis hombres del aeropuerto diciéndome que Josefina acaba de llegar en su avión privado. Le di orden de que la siguiera y que se mantenga compartiéndome su ubicación que yo lo alcanzaría de inmediato.
Cuando colgué la llamada procedí a llamar a Adriana para avisarle lo que había sucedido que nos encontrábamos en el lobby del hotel en 15 minutos. Adriana aceptó de inmediato y colgó la llamada.
En diez minutos yo