Héctor y yo nos buscamos a una mujer a punto de parir y le pagamos para que diga que el bebé es de Víctor. Héctor sería su abogado y yo me mantendría bajo perfil para no levantar sospecha.
Después de entrenar a la chica le dimos manos a la obra con el plan. Ella se presentó en la casa de la madre de Víctor y le dijo que ella estaba embarazada de su hijo y que llevaba mucho tiempo esperando por él. Víctor le había prometido que no la abandonaría, pero se desapareció de su vida y nunca más volvió