—¡Lo entiendo! —Ella levantó juguetonamente la mano y apartó suavemente su cabeza con una sonrisa. —Eres bastante charlatán. ¿Por qué no me di cuenta de esto antes? Además, tengo curiosidad, ¿estás preocupado por mí o por el pequeño en mi barriga? ¡Alex, estoy empezando a ponerme celosa!
—Por supuesto, estoy preocupado por ustedes dos. ¡Ambos son mis seres queridos! —Él sonrió, abrazándola, plantándole un beso en la mejilla y no pudo resistirse a darle otro.
¡Ella era su amada y él había dec