Lily sabía que Alexander no haría algo tan llamativo, así que no tenía idea de qué estaba pasando. Solo se quedó pensando que alguien le estaba haciendo una broma.
Los globos flotaron hacia arriba y formaron una escena hermosa. Las damas entre la multitud pensaron que los globos eran románticos, así que sacaron la cabeza por la ventana para tratar de ver quién los había enviado.
“¡Miren! ¡Hay alguien ahí!”.
“¡Sí! ¡Justo abajo!”.
“¿Acaso está sosteniendo flores? ¡Guau! ¡Qué ramo tan grande!”.