—¡Deja de llamarme Heather de ahora en adelante! —exclamó Hannah.
—¿Oh? ¿Por qué? ¿No te gusta? ¿Cómo debería llamarte entonces? —Ralph parpadeó, desconcertado.
Ignorando su pregunta, ella continuó escrutándolo, probando su respuesta. Después de una cuidadosa consideración, Ralph de repente recordó su comentario anterior.
—¿Annie?
—Mmm. —La conducta de Hannah se suavizó al oír que Ralph usaba su apodo y un brillo brilló en sus ojos. Todo su carácter pareció relajarse. Ella prefería que