Capítulo 44 – Vamos a poder avanzar.
Sophia, Noah y Daniel McKenzie se encontraban anonadados frente a la desvencijada y, evidentemente, abandonada mansión que se erigía, a duras penas, frente a ellos.
Aunque en un principio a los tres les había parecido una estupidez que aquel insignificante lugar tuviera algo que ver con Sophia, una reciente triangulación de señales de móvil había revelado una sorprendente conexión.
Los tres se encontraban en el interior del coche y Daniel sostenía su portátil en sus piernas, mientras examinaba