Al oír la voz emocionada de Joey, Luna se frotó la entre ceja con impotencia.
"He dicho muchas veces que no soy tu maestra. No puedes simplemente llamar a alguien así".
Joey no pudo evitar reírse de buena gana ante la reacción de Luna. Como siempre, ella lo rechazó y lo corrigió.
"Para mí, tú eres mi maestra. Tú me inspiraste a diseñar. Me introdujiste al mundo del diseño de joyas. Fuiste mi guía. Eres mi maestra".
"Además, durante todos estos años, he estado prestándole atención a tu trabaj