Stefan entró corriendo en la habitación mientras Gwen estaba agitada tras el sueño.
Al principio, se quedó aturdida al verlo, pero se le saltaron las lágrimas en pocos segundos.
"No pasa nada". Stefan se sorprendió al ver sus lágrimas, pero rápidamente se acercó a ella y la abrazó con fuerza. "Es solo un sueño. Ya está bien".
Gwen se sintió segura estando en sus brazos, y el cálido abrazo de alguna manera la reconfortó. Se mordió el labio y descansó en sus brazos mientras las lágrimas recorrí