Después de aquella respuesta, el ambiente en el coche se tornó en un silencio total.
Steven miró el rostro intrincado y exquisito de Gwen. Quería decir algo mientras abría la boca, pero no sabía qué decir. Así pues, cerró los ojos y suspiró profundamente.
Olvídalo. Él no era Luke ni su amante. No tenía derecho a impedirle que se fuera.
Sin embargo...
¿Tenía algún sentido para él convertirse en Luke si ella se había ido?
"Vámonos.".
En ese momento, la voz de Gwen interrumpió su pensamiento.