Bonnie se rio del comportamiento de Jim.
Ella no podía creer que, incluso en un momento como este, aún recurría a insultarla y maldecirla.
Le resultaba difícil comprender que éste fuera el mismo hombre amable y gentil del que ella se había enamorado hace un año.
Aunque el mayordomo le había dicho que Jim no se acordaba de ella porque le importaba demasiado, ella no pudo evitar encontrar esto increíblemente irónico.
"¿De qué te estás riendo?", preguntó Jim fríamente con el ceño fruncido al es