Matías llega junto a las mujeres que permanecen sonrientes y hablando de lo que harán en el día, se demoró más de lo que pensaba porque necesitaba una buena ducha fría, porque aquella chiquilla lo había dejado demasiado encendido.
—¿Qué harán ahora? —les pregunta tomando asiento al lado de su hermana, como si nada.
—Iremos a casa y pasaremos un día alrededor de la piscina —le dice Luz y sin que su hermano se percate, le guiña un ojo a Charlize —. ¿Quieres ir con nosotras?
—Claro, yo me ofrezco