En la cama todas las sensaciones se vuelven peores.
Cuando Matías deja a su princesa en ella, se aparta para quitarse la playera y deja que ella se deleite con el roce de sus manos contra su piel. Su mano vuelve a meterse bajo la tela que la cubre, pero esta vez se la lleva consigo, dejando al descubierto aquel pezón.
Charlize se retuerce bajo su cuerpo, es tan inexperta su princesa, que el mínimo roce la enloquece. Pero lo que más le gusta es que sea él quien lo hace por primera vez.
—¿Puedo s