Cuando consiguen separarse, Matías estrecha a Charlize y ella aprovecha para inundarse de esa calidez y ese aroma que le encantan. Puede que hasta ahora no fueran muchas las veces que él la abrazó de esa manera, pero le encantaría que no fuera la última.
—No sé qué me estás haciendo, princesa.
—Nada que otra no te hiciera —ella se aparta, porque no quiere ponérselo en bandeja de plata. Si lo hace estará perdida, porque sabe que Matías no se va a comprometer así como así.
—¿De qué hablas?
—Mira