Narra Ciara:
El día comenzó demasiado temprano, llegamos a la clínica a las seis de la mañana. Alina estaba algo ansiosa y se despertó desde las cuatro. La enfermera me pidió estirar el brazo, miré a Alina a la que ya le sacaban la muestra de sangre. Me di valor y estiré mi bracito. Sentí el pinchazo y solté un auch. La enfermera me miró de mala manera. Yo creo que todas las enfermeras me odian. Cuando por fin terminó, que para mí fue una eternidad, nos dijeron que ese día en la tarde estarían