Narra Ciara:
A corazón abierto, frente a frente, lo que debimos haber hecho desde aquella noche…nuestra frágil historia…no somos perfectos, el no lo es y yo no lo soy, nos equivocamos y pagamos el precio de nuestra estupidez, pero hoy, a corazón abierto, enfrentamos lo que debimos enfrentar siempre.
—Arlen…eres lo suficientemente bueno para mí, para los tres.
Arlen no me respondió nada, pero me besó. Su beso sabía a promesas, a amor. Fue un beso lento, lleno de sentimiento; no encuentro otra pa