—es niña. Luego papito se tuvo que regresar a otro lugar, a Londres y eso me puso muy triste, y me dan muchas ganas de llorar y de no juga Acabo con un gran suspiro y el director me miró. —¿Ethan, puedes ir con tu abuelita y decirle que en diez minutos nos vamos?
—Sí. —Se levantó y miró al director
—. No regañe a mi mamita, prometo ya no peliarme aunque me digan cosas feas.
—No voy a regañarla, no te preocupes. Y se dice pelear. Ethan asintió y salió corriendo.
—Algo así pasó, como lo dijo Etha