Capítulo 38

—Mamita, ¿hoy no te vas a poner brillitos en la boca? Me gusta cómo se ven los brillitos en la boca.

—Me los pongo después de lavarme la boca, tú tómate la leche. Arlen, ¿puedo pedirte un favor?

—Claro, el que quieras —me dijo con su sonrisa. Me sonroje.

—Bueno, en realidad son dos; cuando ocupes algo —le dije señalando el café y la azúcar

—. Lo pongas de nuevo en su lugar y laves el traste que ocupes.

—Lo siento —me dijo confundido.

—Son las reglas de la casa, y tú enano ayer no llevaste el va
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
NefertariUmmm ya no me gustó la historia, Arlen un pusilánime, manipulado por el papá, el papá un arribista venido a más que se cree el ombligo del mundo y los demás unos corderos y la prota, sin ánimos de nada, dejemos hasta aquí mejor.
Digitalize o código para ler no App