CAPÍTULO 157: DULCES MENTIRAS
Vanessa
Los niños son criaturas absurdamente fáciles de manipular. Un gesto amable, una voz dulce, y se creen a salvo. Tan ingenuos… tan frágiles.
Desde el sofá desvencijado de esta cabaña de alquiler, con las cortinas cerradas y el noticiero silenciado en la televisión, observo la pantalla del celular con una sonrisa torcida. Mi contacto me envía una imagen borrosa tomada desde lejos: el niño está en el parque. Sin sus cuidadores, solo una mujer lo acompaña, proba