Owen
Dejar a Grace sola había sido más difícil de lo que anticipaba. Mientras me sentaba en la reunión con mi padre y otros lobos del consejo, luchaba por concentrarme en la conversación que se desarrollaba frente a mí.
Mis sentidos captaron el olor a tierra húmeda que se filtraba por las ventanas abiertas, junto con el murmullo distante de otros lobos que se congregaban en el exterior.
—Entonces, ¿te parece realizar la ceremonia en unos dos días? —preguntó mi padre, observándome con curiosidad