20 de agosto de 2010
Querido diario,
Hoy fue uno de esos días que te hacen sonreír solo de pensarlo. En la escuela, teníamos que llevar una mascota, y como no tengo una propia, Owen me prestó a Thor, su mastín italiano. Thor es enorme, casi como un pequeño caballo comparado conmigo, pero es el más dulce de todos.
Cada vez que voy a la casa de Owen, Thor me recibe como si fuéramos amigos de toda la vida, corriendo hacia mí con su cola moviéndose como un loco. Así que, aunque es gigante, me sentí