Capítulo 28.
Bennett
Lo que siento al tenerla frente a mí sin nadie viendo o jodiendome la existencia, es incomparable. Cada vez que parpadea me sume más y más en esa tormenta azulada que tiene, no sé si es la impresión de un azul casi irreal, pero posee el poder de doblegar a muchos por lo que he notado.
Me muevo para dejar de estar frente a ella como un idiota. Quedamos cara a cara frente a la mesa. Ella a unos pasos, pero con solo verme como lo hace siento que ardo con necesidad.
Quiero romper su co